Campañas de WhatsApp para clientes de tu restaurante

El CRM de 4Labs PRO organiza la libreta de comensales que alimentan las reservas y las cuentas. Prepará campañas de WhatsApp para grupos de clientes que dieron su consentimiento, con vista previa y control de bajas antes del envío.

Comensal leyendo un mensaje en su teléfono mientras disfruta de una comida en un restaurante costarricense

Las tres preguntas que decide una campaña

A quién: sale de lo que el cliente ya hizo

La audiencia se arma con la libreta que llenan las reservas y las cuentas del salón, filtrando por lo que pasó de verdad: quién no viene hace un mes, quién es socio del club, quién tiene tal etiqueta. Antes de mandar nada se ve el número exacto y los primeros de la lista.

  • La vista previa es obligatoria: no hay botón de enviar sin haberla visto.
  • El número que se enseña es el que se manda, porque lo calcula la misma consulta.
  • Quien no tiene teléfono o pidió la baja queda afuera siempre, sin importar el filtro.
Computadora en la recepción del restaurante con una vista ilustrativa de selección de audiencia

Cómo sale: por tandas, sin repetir y sin quemar el número

La lista se congela en el momento de enviar, así que nadie entra ni sale de la campaña a mitad de camino. Los mensajes salen espaciados a propósito: el mismo número confirma las reservas del restaurante, y trescientos mensajes idénticos en un minuto es justo el patrón que lo bloquea.

  • Un destinatario no puede recibir dos veces la misma campaña. Lo garantiza la base, no la suerte.
  • Si el envío se corta a la mitad, se retoma solo donde iba.
  • Cancelar detiene lo que falta; lo que ya salió queda registrado como salió.
Teléfono con una invitación del restaurante por mensajería, junto a un café y un postre

Quién queda afuera: la baja se respeta sola

Quien pide que no le escriban más queda de baja por su número de teléfono, no por su ficha. Es la diferencia que importa: una ficha se borra y se vuelve a crear con la siguiente reserva; el número no. Y la baja se comprueba otra vez en el momento de mandar cada mensaje, no sólo al armar la lista.

  • Un cliente puede responder «SALIR» y queda de baja sin que nadie lo anote.
  • Quien lo pide por teléfono o en el salón se registra desde la misma pantalla.
  • Lo que se parece a una baja sin serlo va a una cola para que lo lea una persona.
Teléfono con el mensaje SALIR para dejar de recibir comunicaciones del restaurante

Lo que trae, sin cobrar aparte

  • Vista previa obligatoria

    Un menú copiado de más se borra. Un mensaje mandado a la lista equivocada no se retira.

  • Sin doble envío

    La base impide que un mismo número reciba dos veces la misma campaña, aunque el envío se reintente.

  • Ritmo cuidado

    Los mensajes salen espaciados para no disparar el antispam del número que también confirma reservas.

  • Lo enviado no se edita

    Queda como constancia de qué se le mandó a quién y cuándo. Cancelar no borra lo que ya salió.

  • Cola de lo ambiguo

    «Quiero salir de la lista» no casa exacto con la palabra clave. En vez de adivinar, lo revisa alguien.

  • La libreta se llena sola

    Cada reserva deja una ficha. No hay que cargar una lista de contactos para poder arrancar.

  • No estorba lo operativo

    Las confirmaciones de reserva y las campañas tienen presupuestos aparte: una no deja sin mensaje a la otra.

  • Sólo gerencia envía

    Escribirle a trescientas personas a nombre del restaurante no es una acción de piso.

Preguntas frecuentes.

¿Desde qué número salen los mensajes?+

Del número de WhatsApp que el restaurante ya usa para confirmar reservas. Por eso el ritmo de envío está limitado a propósito: ir más despacio no cuesta nada, y perder ese número corta el canal entero.

¿Hay un tope de mensajes?+

Hay un límite por destinatario para que nadie reciba una avalancha, y ese presupuesto es aparte del de las notificaciones operativas: una campaña no puede dejar a un cliente sin su confirmación de reserva.

¿Quién puede mandar una campaña?+

Gerencia o dueño. Registrar una baja, en cambio, lo puede hacer cualquiera del equipo: quien escucha «no me escriban más» suele ser quien atiende el teléfono.

¿Se puede personalizar el mensaje?+

Sí, con el nombre del cliente y los datos de la sucursal. La despedida con la instrucción para darse de baja la agrega el sistema al final, siempre, y no se puede quitar desde la plantilla.

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